Reflexiones sobre la Ley de Ciudadanía del Reich de 15 de septiembre de 1935: los riesgos de la indefinición sobre la guardia de la Constitución

Ley de ciudadanía del Reich de 15 de septiembre de 1935

El Reichstag ha sancionado por unanimidad la siguiente ley que aquí se promulga:

1.1.- Será considerado ciudadano con todas las responsabilidades inherentes a ello todo aquel que disfrute de la protección del Reich alemán y que por ello tiene determinadas obligaciones para con él.

1.2.- La ciudadanía se adquiere de acuerdo con lo previsto en la Ley de ciudadanía del Reich.

2.1.- Un ciudadano del Reich es un sujeto de sangre alemana o afín a ella y que prueba por su conducta su voluntad y disposición de servir con lealtad al pueblo alemán y al Reich.

2.2.- Los derechos de ciudadanía del Reich se adquieren mediante la obtención de la carta de ciudadanía del Reich.

2.3.- El ciudadano del Reich es el único titular de todos los derechos políticos de acuerdo con lo establecido por la ley.

               La Ley de Ciudadanía del Reich de 15/09/1935 representa un elemento de gran importancia en el proceso de afirmación del poder de los Nacionalsocialistas en Alemania desencadenado con la aprobación de la Ley de Supresión del Sufrimiento del Pueblo y del Reich de 23/03/1933. El proceso de relativización de las instituciones jurídicas dispuestas en la Constitución de Weimar fue progresivo y pautado en la preocupación de no representar una imposición, sino una consecuencia natural de la voluntad del pueblo alemán.

            Al conferir las funciones ejecutiva y legislativa al canciller Adolf Hitler, la Ley de 1933 se apoyaba en el argumento de que se trataba de una relativización temporal del orden constitucional, que perduraría por apenas cuatro años. Su transitoriedad declarada, sin embargo, no se observó en la práctica, ya que fue prorrogada en 1937 y 1941.

            Buena parte del discurso que basó la Ley de Supresión del Sufrimiento del Pueblo y del Reich estaba fundada en el argumento de que la Alemania sufrió en virtud del resultado desastroso de la Primera Guerra Mundial. Y que la derrota sólo ocurrió porque habría en los más diversos sectores de la sociedad alemana una contaminación de la pureza aria.

            Por esa razón, la Ley de Ciudadanía del Reich del 15/09/1935 tiene una función central en el discurso nazi, pues su función era remover lo que era juzgado ser el factor preponderante del sufrimiento alemán. Con eso, se retira de los judíos la condición de ciudadanía y las protecciones institucionales a ella relacionadas. Los judíos se convierten en extranjeros en su propio país, o, según la designación utilizada por Max Weber y Hannah Arendt, en parias de la sociedad.

            Actualmente, las Leyes de Nüremberg, que pretendían eliminar la influencia judía en los más variados sectores de la sociedad alemana, son una oportunidad para reflexionar sobre el hecho de que una ley aprobada según los parámetros del debido proceso legislativo puede ser ilegítima, por su contenido. El ejemplo histórico permitió que se llegase a la comprensión de que la Ley, como resultado de la elección de la mayoría, puede ser cuestionada, cuando relativiza derechos inherentes a la propia condición humana.

            La dictadura nazi y su proceso de deconstrucción de la ciudadanía con la utilización de medidas legales también permiten la reflexión en nuestros días acerca de la proporcionalidad de las medidas para combatir problemas centrales del Estado de Derecho. Carl Schmitt formuló críticas congruentes al modelo constitucional adoptado en la Constitución de Weimar en la obra publicada originalmente en 1929 bajo el título "Das Reichgerichts als Hüter de Verfassung", posteriormente, lanzada en una versión aplazada, en 1931, bajo el título de "Der Hüter der Verfassung". De esas críticas, extrajo el argumento de que la guardia de la Constitución representaba una función de naturaleza política, y no jurídica. Así, al defender la idea de que el líder del Reich es que debería defender la Constitución, buscaba establecer un instrumento de superación del modelo de Corte de Constitucionalidad, defendido por Hans Kelsen.

            La organización institucional establecida por la Constitución de Weimar no fue revocada, sino indirectamente contornada por una teoría jurídica que consideraba el derecho y la voluntad del Führer uno solo. La anterioridad y universalidad de las leyes fueron sometidas por disposiciones generales, cláusulas generales, que relativizaron, en el caso concreto, cualquier garantía del ciudadano, cuando se demostrara contrario a los anhelos del régimen nazi. La parte de la población que se beneficiaba de la recuperación de la economía y la simplificación de los procesos burocráticos, percibían ventajas en ese proceso, pues él demostraba agilidad en las decisiones del Estado.

            Los regímenes totalitarios no fueron sólo una corriente aislada en la Alemania nazi, pero representaron un fenómeno ideológico ampliado con repercusión en la Península Ibérica y en América Latina. Como en Alemania, los sistemas totalitarios utilizaron propaganda para reforzar la proximidad entre Estado, orden, moral, religión e intolerancia contra la corrupción e el individualismo del sistema liberal.

            En cada crisis de los Estados democráticos y constitucionales de derecho, se evocan las memorias y conquistas del modelo totalitario. Y ese fenómeno se explica, según Alfons Aragoneses, por el hecho de que las nuevas Constituciones no se construyen sobre espacios vacíos, sino sobre un sistema formado por elementos normativos, institucionales y comportamentales del pasado.

            Boaventura de Sousa Santos utiliza la metáfora del palimpsesto para describir ese fenómeno. El palimpsesto es un material bajo el cual se escribe una segunda vez, pero donde el primero escrito no desaparece totalmente. Para Boaventura, por lo tanto, en el Derecho, incluso los más ambiciosos cambios jurídicos objeto de nuevas Constituciones, no logran borrar completamente el pasado.

            El Brasil ha demostrado muchas semejanzas con el período histórico que antecedió al paulatino dominio de las estructuras por el nazismo. En Alemania pocos imaginaban que las conquistas de la Constitución de Weimar podrían ser relativizadas, aunque los signos del clamor por el orden totalitario fueran públicos. En Brasil, manifestaciones por la vuelta del caudillismo militar, como la constante abajo, se ha vuelto cada día más presentes, y Carl Schmitt nunca fue tan citado.

Vagner Felipe Kühn

Kühn, Vagner Felipe. Reflexiones sobre la Ley de Ciudadanía del Reich de 15 de septiembre de 1935: los riesgos de la indefinición sobre la guardia de la Constitución. Palmeira das Missões, IPK, 2017. Disponível em: https://www.preceptorkuhn.com.br/reflexiones-sobre-la-ley-de-ciudada. ORCID-IDhttps://orcid.org/0000-0003-4259-4591